Un beso

Si en saps el pler no estalviïs el bes
que el goig d’amar no comporta mesura.
Deixa’t besar, i tu besa després
que és sempre als llavis que l’amor perdura...

No besis, no, com l’esclau i el creient,
mes com vianant a la font regalada;
deixa’t besar -sacrifici fervent-
com més roent més fidel la besada.

¿Què hauries fet si mories abans
sense altre fruit que l’oreig en ta galta?
Deixa’t besar, i en el pit, a les mans,
amant o amada -la copa ben alta.

Quan besis, beu, curi el veire el temor:
besa en el coll, la més bella contrada.
Deixa’t besar
i si et quedava enyor
besa de nou, que la vida és comptada.


Joan Salvat-Papasseit

¿Te conté de las ganas que tengo de besarte?

Réquiem

El 2008 está a punto de terminar. No puedo decir que ha sido un mal año, pero sí fue uno en el que hice cosas que recordaré especialmente. Fácil no ha sido. He venido sobreviviendo a mis propias fantasías, aunque aún no termino...

Un domingo de boletos, un martes de tulipanes, un miércoles de lienzos y fragancias, un sábado al borde del abismo, un lunes taurino, un viernes de teléfono al ocaso, un jueves de sorpresas deliciosas envueltas en papel color violeta; un martes de regresos, otro de pellizcos y sonrojos, otro de botones de guitarra, y otro más de promesas que nunca dejaron de serlo.

Y así fueron transcurriendo los días; es temprano para llegar a alguna conclusión. No es grato echar todo aquello que me sentía dispuesto a hacer en el ignominioso saco de los hubieras, pero como has venido diciendo desde un principio, es lo que hay.

Al menos será claro qué no hacer con la siguiente página en blanco. Sé que te hacen ilusión. A mí me siguen dando algo de miedo, pero a esta ya no le cabe más así que también espero que mi propia próxima sea más limpia y menos complicada.

De cualquier modo, buena suerte. :)

Aniversario

Fue en Diciembre de 2007, cuando aprovechando las facilidades, decidí abrirme un blog más. No estaba muy seguro entonces para qué lo usaría, sólo sabía que quería guardar allí algunas cosas. Paulatinamente, se fue volviendo mi blog de desahogo. Y así ha sido. En algún momento intenté entradas que no tenían qué ver con toda la frustración que he padecido últimamente, pero siempre terminé en lo mismo. Haciendo berrinches por las cosas que no han podido ser...

Día Cero


Veo lo que creo ver y no veo más
De lo que pueda contar no recuerdo nada
No hay necesidad de hablarlo más

Creo creer, temo temer que esto es verdad
la vida se nubló en su totalidad
Estoy perdido
y no sé mirar lo que dejé allá atrás

En ese camino largo que un día me vio caminar
Nació esta ciega herida
Que borró hoy día mi ayer

Personas extrañas hablan de quien fui
Pretenden darme valor sin que sepa nada
No hay necesidad ni siquiera de llorar por estar así

Mi amnesia me dice absolutamente nada más
que esta sensación de ansiedad

En ese camino largo que un día me vio caminar
Quemé una biografía
Y soplé cenizas del ayer
No intenten enseñarme
Quien me quiso y a quien debo amar
Comienza el día cero
Y mañana su continuidad


Ok. La ley no es precisamente mi banda favorita.

Pero en esta ocasión, venía al caso con mis divagaciones sobre ese conflicto que he tenido todos estos meses, que versa sobre si creer, temer, asumir, con sus respectivas combinaciones y variantes.

Ouch

La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.
Blaise Pascal

Ya no puedo. Cuando intento ser abstracto, termino confundido; y cuando intento entender las cosas, basado en lo poco de razonable que me queda, me doy cuenta de que las cosas me siguen doliendo casi tanto como cuando pasaron. Ya intenté decirme "ya, suficiente. Al diablo con todo esto". Pero no funciona, y me siento además frustrado por no saber engañarme. Por el contrario, a veces me digo 'ánimo, trata de aguantar, que las cosas acabarán resolviéndose' y entonces me siento frustrado de nuevo porque siento que estoy alimentando expectativas que certeras o falsas, aterran por igual.

Francamente no sé cómo pasó; yo solía jactarme de no permitir que las frustraciones me afectaran tanto; o al menos, procuraba ni mostrarlo, ni mucho menos admitirlo. Pero el tema es que ocurrió, y no hallo cómo liberarme. Me cuesta creer, pero tampoco he podido dejar de hacerlo. Me esfuerzo en no soñar despierto, pero los sueños llegan solos en las noches...