Ciclos.

Respiro hondo, dejo escapar un suspiro, y me pongo a pensar que esta ocasión es la buena. ¿Para qué me agobio con las evidencias? No; esta vez es la buena. Irreductiblemente, es la ocasión que he estado esperando desde que abrí este blog. Así que trato de estar optimista. Sonrío.

Respiro hondo, dejo escapar un suspiro, y me doy cuenta de que estoy que me cago de miedo. ¿Para qué le doy vueltas a un episodio que sé exactamente cómo terminará? Van a pasar algunas semanas; me pondré impaciente, preguntaré puerilmente '¿cuánto falta?'; obtendré cualquier cosa, menos una fecha exacta. Me encabronaré, y seguiré como hasta ahora.

Respiro hondo. Le doy vueltas y vueltas al mismo asunto, me hago más o menos las mismas chaquetas mentales de siempre, y trato de hacer algo para distraerme. No funciona. Mis pensamientos vuelven al primer párrafo, y el ciclo de la lavadora se repite, hasta que el sueño me vence, y entonces sueño contigo.

El lugar del cangrejo.

Por un instante mínimo, efímero, sentí que mis pies se despegaron del suelo. No. No es que cambié de opinión y decidí regresar a escribir con metáforas; es que efectivamente durante ese brevísimo lapso, pude sentir el aire debajo de mis pies...

Despropósitos

Hace ya tiempo que tenía esa sensación; pero estos últimos días he sentido que no tengo más razones para escribir en esta bitácora. Como en el cuento de Greta, me es difícil deshacerme de cenizas, recuerdos, o cualquier cosa que me vincule al pasado, so pretexto de que en algún momento querré acudir a leer para entender. Al escribir, me decía a mí mismo que estaba construyendo un mapa, o que estaba dejando migajitas como Hansel y Gretel, para no apartarme del camino de regreso.

Tengo algo muy claro: Escribir es un proceso que exorciza mis demonios, un vertedero del caos mental que a veces me rebasa. Por eso hice escritos tan rebuscados, tan llenos de metáforas forzadas, analogías no muy claras, textos llanamente incoherentes, y —desde hace algunas entradas— tonadas que traigo en la cabeza, balbuceos con lo que queda de alguna pasión muy intensa, notas que son como la débil llama de un cerillo a punto de consumirse.

Lo que no tengo claro es lo que será ahora de este blog. Quizá en realidad nunca tuve puta idea, y todo lo que ocurrió sobre la marcha fue un pretexto, un enorme circunloquio para justificar lo complicado que me resulta darle vuelta a ciertas páginas. De hecho, la razón me indica que simplemente debería usar el botoncito rojo, y reventar este blog, sin más. ¿La verdad? Creo que hasta para eso soy cobarde. Pero hay algo más. Estoy encariñado con algunos de mis mostros. Muchos de ellos nacieron en cautiverio, y dejarles en libertad sería matarlos. Creo que este blog seguirá, mientras siga teniendo semejantes pretextos. :)

With a little help from my friends




What would you think if I sang out of tune?
Would you stand up and walk out on me?
Lend me your ears and I'll sing you a song
And I'll try not to sing out of key

♬ Oh, I get by with a little help from my friends...

Sí-siete.

Am           Em          Am             Em      Am             Em
e|-----12-15-14-12-14-15-12------12-15-14-12-14-15------12-15-14-12-14-15-|
b|---13---13-13-12-13-13-12----13---13-13-12-13-13----13---13-13-12-13-13-|
g|-14------------------------14---------------------14--------------------|

A        C  D  Db C   Am         Em        B7       Em
e|---------16-17-17-17-15-14-13-12---8-12-10--8-7-10--8-7-5--8-7-5-3-|
b|-17-19-20---19-19-19-17-15-14-13--10-13-12-10-8-12-10-8-7-10-8-7-5-|
g|-------------------------------------------------------------------|

e|---7-8----7-8----|
b|-----------------|
g|--------9------9-|
d|-------9------9--|

Em               Edin7    Am
  bésame,            bésame mucho,
e|--------------10-9----------------------5-7-5-8-|
b|-----------12--------------------------5------5-|
g|---------12-------------------------5-7---------|
d|-------14------------------------7-9------------|
a|--------------------------------7---------------|
e|-------------------------------8----------------|

        Am7        Am       B7     Em
como si fuera esta noche la última vez...

Pero hacer ese acorde tan peculiar, ese B7 (que técnicamente no es un 7), que me enseñó mi primo Pablo, me obliga a hacer una pausa. Si se presionan demasiado las cuerdas, éstas cortan. Y si no se presionan lo suficiente, dejan de sonar. Puedo más o menos con ese requinto; lo intenté suficientes veces. Pero el final siempre me ha costado trabajo. :(