Mirando a través de la ventanilla del avión, con tiempo de sobra para reflexionar sobre cuestiones vagas y de poca trascendencia, y a sabiendas de que es común que ganando altura sea mucho más notorio lo pequeño que se es, pensaba en aquella adivinanza geográfica: Un hombre, camina 5 kms hacia el sur; camina 5 al oriente, mata a un oso, camina otros 5 hacia el norte, y vuelve al punto de partida. Cuando uno ha escuchado por primera vez el epígrafe ¿de qué color era el oso? sabe de antemano que algo en todo eso no puede ser normal...
(ficciones portátiles para momentos álgidos)
Colofón.
...En lo personal, le tengo un cariño especial, ya que pasaba por una situación difícil mientras lo leía y me hizo llevadero el tiempo, además de que tiene un capitulo que me pego XD...
Casualmente, yo también. Aunque fueron varios.
Páginas blancas.
En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere.
—Julio Cortázar.
A cualquiera le dan miedo las páginas en blanco; y con justa razón. Tanta blancura, tanto por hacer, el pensar que incluso las grandes obras de la humanidad fueron alguna vez una página en blanco, es para por lo menos, agobiarse ante su presencia. Como el resto de los monstruos que habitan esta bitácora, las páginas no sólo se conforman con presentarse ante mí como un inmenso muro en el cual vertir las ideas a modo de peldaños. No. Gustan además, de burlarse de mí y mis peroratas, mostrarse impacientes ante mis vacilaciones, y después esconder la mano, pero con los ojos mirando al mismo lugar del horizonte, y silbando siempre una misma melodía...
Lecturas
El paraíso, lo prefiero por el clima; el infierno, por la compañía.
—Mark Twain
Quisiera creer que los monstruos no tienen dos cabezas, sino que simplemente son duales, como una forma metodista de alcanzar el equilbrio. Y es que ni siquiera mis mounstros son perfectos. Todos ellos guardan para sí una parte de ese misterio, que lejos de reducirles su ontológica mostrosidad, dejan con la precaria sensación de que tienen un motivo desconocido para hacer las cosas.
Otra vez
Y tal vez, para este día tenía un montón de cosas que decir. Tenía ganas de llamar esperanza a la necedad, tenía ganas de llamar paciencia a la pusilanimidad frente al hastío, tenía ganas de creer en la ontología del universo.
No estoy bien seguro si ese haya sido justamente mi error. No sé si valga la pena el que por querer quitar un plato de hasta arriba, se me haya caído encima toda la pila, y además sentirme culpable por ello. Vaya, que ni siquiera sé si debería buscar, dar, ofrecer o escuchar explicaciones. Sólo sé que hay veces en que el opio de querer creer, y que en momentos muy desesperados uso para mitigar mis pequeñas o grandes, obsesivas o simplemente imaginarias dolencias, me consume bastante más de lo que puedo soportar. Las razones sobran cuando la razón no se digna en aparecer... :S
No estoy bien seguro si ese haya sido justamente mi error. No sé si valga la pena el que por querer quitar un plato de hasta arriba, se me haya caído encima toda la pila, y además sentirme culpable por ello. Vaya, que ni siquiera sé si debería buscar, dar, ofrecer o escuchar explicaciones. Sólo sé que hay veces en que el opio de querer creer, y que en momentos muy desesperados uso para mitigar mis pequeñas o grandes, obsesivas o simplemente imaginarias dolencias, me consume bastante más de lo que puedo soportar. Las razones sobran cuando la razón no se digna en aparecer... :S